Los pinches taxis (Parte 1)

1 09 2011

Cierta tarde, el Duende Chema llego con los pies hinchados y sumamente alterado. El pobre cretino había tenido que caminar casi 5 kilómetros para llegar a casa con esos zapatos de duende que aparentemente son muy incómodos. Gritando mentada y media se saco los zapatos y yo caí inconsciente por la intoxicación provocada por la peste de sus horribles patas verdes.

Cuando desperté el Duende ya estaba mas tranquilo por el efecto de varios pufs que había inspirado de su llave mágica y comenzó a contarme que es lo que le había ocurrido. Resulta pues que el Duende estuvo esperando un taxi que se dignara a traerlo a casa por cerca de una hora, me cuenta que el problema no es que los taxis pasaran ocupados con pasaje sino que simplemente no lo querían llevar, los taxistas se detenían, bajaban (a la mitad) su ventanilla y le preguntaban: – ¿Pa’ donde va joven?; El Duende les contestaba (siempre amablemente) y los taxistas solamente ponían cara de estreñimiento y le contestaban: – Huy joven, ya no me da tiempo. O algo como: – Ay joven es que ya voy a entregar.

“¿A entregar que hijo de la chingada? ¡las nalgas sera!, ¡pinches taxistas millonarios ya ninguno quiere trabajar!” era la siempre educada y finísima respuesta del Duende después de que 15 taxistas le dijeran lo mismo (claro todos ellos con la respectiva cara fingida de padecer una sobre población hemorroidal). Tras sufrir este obvio rechazo, el duende se comenzó a preguntar cosas como: “¿Que si de plano me veré muy chakal?”, “¿De plano viviré en un lugar tan pinche feo?”. Y aunque ambas aseveraciones son bastante adecuadas, la verdadera razón de por que los taxis le hacían el feo no era ninguna de estas.

Pinche Taxi

Durante su caminata a casa el Duende se puso a pensar en porque ningún taxista lo había llevado, al no poder llegar a ninguna conclusión decidió marcarle a su primo que le da a la ruleta por profesión desde hace mas de 15 años. El descubrimiento que realizo nuestro aborrecible personaje lo dejo completamente indignado al igual que a mi cuando me entere de las razones por las que los taxis en la Ciudad de México se han vuelto … digamos que selectivos.

Si quieren saber lo que descubrimos, no se pierdan el próximo post de MierdaUrbana donde revelaremos este asqueroso descubrimiento lleno de intriga y misterio.

Hasta la próxima.

Lalo y el Duende Chema.

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: